actualcine.com

Artículos cinéfilos.

 

 

 

 


"Mis neuras en el cine ."1 parte por Oscar Alemany.

Ir al cine es todo un ritual, consta de muchas fases por supuesto, porque la decisión a tomar es dura. De ella depende nuestros 6 euros. No es cuestión de dárselos a cualquier desaprensivo disfrazado de taquillero o taquillera. No es sencillo elegir el día, el cine, la sesión adecuada,la fila, la butaca, la compañía ect ect. Vamos hay toda una serie de factores que influyen en una decisión tan trascendental para nuestras vidas monótonas y aburridas.
Pero empecemos de una vez. Mi primera neura es elegir el día. Si por cuestiones de trabajo me es permitido, elijo por supuesto entre semana, el fin de semana ni nombrarlo. Esta lleno de adolescentes masca-chapas con las hormonas sexuales a punto de estallar. Estas les impiden prestar un mínimo de interés a lo que ocurre a la pantalla y como por algún sitio deben de salir dichas hormonas, lo hacen por la boca en forma de eructos, palomitas sobrevolando varias filas de butacas o a saber que otras formas pegajosas.
Así que el primer paso ya esta dado, el fin de semana anulado por completo. Nos quedan de lunes a viernes para elegir. Vamos a descartar los mas inadecuados. Por supuesto el lunes ni nombrarlo, ese día se creo para ir como un zombie por la vida, echo polvo del fin de semana y semi depresivo por todo lo queda de trabajo. Los siguientes a desechar son el miércoles y el viernes. En el primero la razón esta clara: es el día del espectador o igual a sala repleta de marujonas cotorras. Es fácil de reconocerlas, normalmente se mueven en grupos de 4 ó 5, todas con pelo de peluquería mas bien de tono gris o rojizo, realizan escurridizos movimientos para colarse en la entrada del cine y una vez dentro de la sala,se comunican en un extraño lenguaje con sonidos en forma de murmullo durante toda la duración de la película. De vez en cuando la jefa del grupo emite una carcajada gallinera a la que el resto de la manada responde con evidente entusiasmo. Y el viernes se cobra a precio de fin de semana, así que sólo nos queda el martes o el jueves.
Cualquier día de los dos es bueno,las salas de proyección solo están habitadas por reducidísimos grupos de solitarios, con ganas de seguir en su anonimato y sin ninguna ganas de relacionarse con el vecino de butaca. La visión de la películas se hará en medio de un maravilloso silencio solo interrumpido muy de vez en cuando por el móvil de algún niñito de los coj........s.

El siguiente paso es la elección del cine. Aquí tampoco hay dudas: Los de los centros comerciales ni de coña. Esta claro que es difícil decir no a esa multitud de salas, con no sé cuantas películas , pero vamos como no hagan la pelí en alguna de las salas principales, te toca ver el film en una especie de caja de zapatos, donde se han embutido 20 filas de butacas, la pantalla en un poco más grande que la televisión de tu cuarto, y encima tienes que aguantar el ruido de la salida de los espectadores de las salas vecinas.
Sinceramente te recomendaría los cines del centro de la ciudad. Si aún tienes la suerte de disponer de uno así a donde vives no lo dudaría ni por un instante. Deberíamos dar las gracias por que existan aún. Donde los acomodadores todavía se preocupan por su trabajo y donde aún es posible ver los títulos de crédito, sin que una limpiadora con cara de muy pocos amigos te este tirando con la escoba a golpes en el tobillo, porque la puerta de la entrada se vuelve abrir para otra sesión.

Tercer paso: La sesión. Como siempre empezaremos por los descartes. La primera a las 4 de la tarde esta prohibido. Existe verdadero peligro de encontrarse con un grupo de niños de poca edad. Cargados de un cargamento de chucherías y que casualmente se han puesto en la fila de detrás a la tuya. Tú estas pensado ¿Qué coño haces esos niños viendo una película de Tarantino? , por poner un ejemplo. Es un verdadero misterio, ¿pero cuantas veces os ha ocurrido? desde luego a mi unas cuantas. Así que prefiero evitar estas casualidades infernales. La última sesión es para noctámbulos reconocidos y como no me encuentro entre ellos, paso de esa sesión. Total que la más indicada es la de las 8 mas o menos.

Y para acabar por hoy terminaremos con la fila.Si os digo la verdad me es indiferente este tema: Aunque bien es verdad que las filas ultimas las esquivo, porque me obsesiona el ruido del proyector, y las filas del medio las evito por la gran cantidad de gente con ganas de hablas que las habita. Las primeras no porque no me dejan ver bien la pantalla. Así que como pondréis ver, en este asunto no tengo ninguna preferencia jajajaja.

Otro día seguiremos con este tema.
Un saludo a todos.

Oscar Alemany.