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Nuevos Clásicos.

Películas para la Eternidad.

 

LA HUELLA
por Rogelio Pujol



Un puzzle totalmente blanco es uno de los juegos que el señor Wyke (Sir Laurence Olivier) tiene en su gran mansión. Este señor, amante de los disfraces, aclamado escritor de novela negra, detectivesca, invita a su casa a Milo Tindle (Michael Caine), peluquero y amante de su esposa. ¿Qué chocante no? Parece increíble al comienzo que Wyke no intente recriminar a Milo sus quehaceres con la parienta, pero, créame, la acción no tarda en llegar. A Milo le espera una tarde de lo más inolvidable, vamos, tan ilustre y cultural como para hacer que un psicólogo la olvide de parte suya.

La película (que más bien parece un ensayo teatral), se abre con el espesor de un laberinto, en un jardín, del que proviene una grabación lejana. Wyke, sentado en un banco de piedra, recibe a su invitado y entran en la mansión. El interior de ésta será el escenario de la película durante el resto del metraje (a excepción de un par de secuencias que se sucederán por sus paredes (un simulacro de robo y la llegada de la justicia)). Dos serán los personajes (y créame, no haría falta ni uno más) que llevarán al espectador a involucrarse en un terrible juego de falsas identidades y angustias existenciales.

Da gusto ver como el diálogo sobrepasa la escenificación, engullir los ticks y las manías de los personajes, escuchar como el hyde humano se come al ícaro que intenta despegar, que quiere escapar pero no puede. Constando de dos partes, un servidor disfrutó más de la primera que de la última pues parecía menos insospechada, siempre que uno esté dispuesto a seguir el juego a los personajes, claro. Justo en el meridiano del film, parece que éste vaya a terminar dejándote totalmente satisfecho y con la boca abierta,... pero no es así. Aún queda espacio para las sorpresas, tiempo para las miradas retrospectivas, masa encefálica para la trama vengativa. Y en esto no conviene desvelar nada... Como puede leer (mejor dicho, no leer) no digo nadamás de los hechos, no auguro frases que componen esta bipolar obra, pues ahí radica su gracia: en conservar el suspense hasta el último momento y recrearse en la incertidumbre aún cuando ves aparecer los créditos.

El director, Joseph L. Mankiewicz, del que se conoce poca cosa, puso entre tablas a dos pesos pesados de la actuación inglesa, Olivier y Caine, en grandioso duelo interpretativo al que, si se puede reprochar algo, le falta garbo y peca de luminosidad. No hacía falta tantas explicaciones hacia el final. Son dos personajes que no dejan a uno indiferente. Te hacen preguntarte "y yo, ¿quién sería?", pues estos dos individuos forman una partición, un conjunto de intersección vacía, dos tipos de clases sociales, y por tanto no hay escapatoria, no hay vía a que otras personalidades puedan ser tomadas. O eres Caine en la primera mitad (pobre, aventurero, vigoroso) y al final (vengativo, justiciero, sucio) ; o eres Olivier al comienzo (intelectual, adinerado, astuto) y al acabar (inútil, desvalido, asustadizo).

Para amantes de los juegos endemoniados, aquellos que ofrecen otra vuelta de tuerca a cada paso de guión, "La huella" aparece como la más delirante obra de un loco, con un acabado gótico debidamente pulido, con un par de escenas que realmente ponen los pelos de punta y una magnífica banda sonora extenuante, contraproducente en su estilo que enmarca la obra de un suspense juguetón (más o menos como la música que decoraba las andanzas de los detectives más famosos en la recomendable "Un cadáver a los postres").

En resumen: lucha de clases sociales, rivalidades intelectuales, desastres amorosos, fracasos profesionales e incluso el miedo a la muerte aparecen en esta magistral película.

Ahora bien: ¿qué pega ponerle? Por decir algo (la perfección no existe, si no no estaría ahora mismo aquí escribiendo esto) la película ofrece determinada lentitud hace su mitad, dejando atrás el increscendo narrativo para dar paso a varios minutos de vacío comunicativo. Será para dar algo de tregua al espectador, ¿no?.

Nominada por :Oscar. Mejor director 1972
Oscar. Mejor actor 1972
Oscar. Mejor actor 1972


CURIOSIDADES: Fijaos en los diferentes carteles del film y en que manera cambian los protagonistas de lado y cada vez tienen la lupa en un ojo diferente.

ROGELIO PUJOL RODRÍGUEZ



 

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TÍTULO:
LA HUELLA
TÍTULO
ORIGINAL:

SLEUTH

PAÍS : GRAN BRETAÑA
AÑO:1972
GÉNERO: INTRIGA
DURACIÓN:130
min

DIRECTOR:

FILMOGRAFÍA SELECTA
Joseph L. Mankiewicz,
-El día de los tramposos (1970)
- Mujeres en Venecia (1967)
-Cleopatra (1963)
-People Will Talk (1951)
-De repente el último verano (1959)
-Ellos y ellas (1955)
-La condesa descalza (1954)
-Julio César (1953)
- Operación Cicerón (1952)
-Un rayo de luz(1950)
-Eva al desnudo(1950)
-Carta a tres esposas (1949)
-Odio entre hermanos (1949)
-El fantasma y la Señora Muir (1947)

INTÉRPRETES
FILMOGRAFÍA SELECTA
Sir Laurence Olivier
(Andrew Wyke)
-Motín a bordo (1984)
-Jesus de Nazareth (1977)
-Los niños del Brasil(1977)
-La huella (1972)
-David Copperfield(1970)
-La batalla de Inglaterra (1969)
-Las sandalias del pescador (1968)
-Kartum (1966)
-Ricardo III (1954)
-Hamlet (1948)
-Enrique V (1944)
- Rebeca (1940)


Michael Caine
(Milo Tindle)
- La sentencia (2003)
-El secreto de los McCann (2003)

- Austin Powers en Miembro de oro (2002)
- Last Orders (2001)
-Get Carter (2000)
-Miss Agente Especial(2000)
-Quills(2000)
-Shiner(2000)
-Las normas de la casa de sidra (1999)
-En tierra peligrosa (1994)
- Seducción peligrosa(1992)
- Jekyll & Hyde (1990)
-Un par de seductores (1989)
- El cuarto protocolo (1987)
-Hannah y sus hermanas(1986)
- Lío en río (1984)
-Cónsul honorario(1983)
- Evasión o victoria(1981)
-Vestida para matar (1980)
-Más allá del Poseidón (1979)
-Un puente lejano (1977)
-La conspiración (1975)
-El hombre que pudo reinar (1975)
-Salvaje y peligrosa (1972)
-Comando en el mar de la China (1970)
-La batalla de Inglaterra (1969)

Eve Channing
(Marguerite Wyke )
-
Alec Cawthorne
(Inspector Doppler )
-
Teddy Martin
(Constable Higgs)

John ( Matthews
(Detective Sergeant Tarrant )

PRODUCCIÓN:
Morton Gottlieb

MÚSICA:

John Addison

GUIÓN:
Anthony Shaffer

MONTAJE
:
Oswald Morris

FOTOGRAFÍA

Oswald Morris