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SOSPECHOSOS
HABITUALES
por David John
Sin
lugar a duda esta película puede tener el final más
sorprendente de la historia del cine y tan sólo por eso,
que no es poco, tiene que estar en esta sección. Ya no
es sólo la forma de contar la película, empezando
por el final, ni tampoco la actuación estelar de Kevin
Spacey que consiguió una estatuilla por este film,
sino que el final desafía todo lo que has creído
durante el desarrollo de la trama, dando una vuelta de 360º
dejándote atónito, confundido y con curiosidad de
ver si realmente todas las piezas del puzzle encajan.
Un reparto de grande actores: Stephen
Baldwin, Kevin Spacey, Gabriel Byrne, junto con el director
Bryan Singers conforman esta película
de confusión, misterio, acción y traición.
"Sospechosos habituales"
comienza por el final: muere una persona a manos de
otra cuyo rostro esta sumergido en tinieblas. Todo el film se
desarrolla en la comisaría de policía, interrogando
a un posible testigo o soplón, un tullido, quien cuenta
a sorbos lo que le sonsaca el jefe de policía. Lo que cuenta
el presunto testigo compone las imágenes de acción,
mafia y traición del film que van a desembocar al comienzo
del largometraje.
Comienza por contar como se conocieron en una rueda de reconocimiento
al ser capturados por ser posibles culpables, rostros conocidos
de la mafia, sospechosos habituales. Cuenta como se unieron para
así traficar y ganar dinero cumpliendo misiones encomendadas
por altos cargos. En este instante se introduce el nombre de Kaiser
Sosé, un mito entre la escoria de la sociedad, un hombre
al que todos temen pero nadie conoce un hombre que aparenta ser
el mismísimo diablo. El policía no cree ni una palabra
de lo que dice el tullido y piensa que ese Kaiser es un hombre
de carne y hueso que está siendo encubierto por el interrogado.
A lo largo de la trama se barajan posibles asesinos, cuyas traiciones
pasadas los delatan y cuando puedes entrever quien es el asesino
se baraja otro y el anterior muere o desaparece o se descubre
que no puede ser. El pastel se destapa al final de una manera
muy peculiar y contra todo pronóstico.
Aparte del final, la película en sí es una
de acción y traición; mafia y robos, de un grupo
de ladrones-traficantes encabezados por Gabriel
Byrne, mafioso que intenta limpiar su nombre y asentarse
formando una familia intentando olvidar su pasado. Con guión
exquisito, sobretodo en las frases que desprenden los labios del
Sr. Verbal Kint (Kevin Spacey) con
una actuación magistral digna del oscar al mejor actor
que le otorgaron por este largometraje y consagrando a su personaje
como uno de los calculadores y retorcidos de la historia del cine.
Sin entrar más en detalles, simplemente habiendo despertado
la curiosidad de los lectores y sin desvelar la guinda de este
pastel, os recomiendo ver esta joya del cine moderno. "Yo
os abro las puertas pero ustedes debéis cruzarlas"
David John
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