Gual vuelve al Festival de Málaga, donde en 2.002 presentara junto a Julio D. Wallovits, la interesante película “Smoking Room”, pero en esta ocasión en solitario y con una propuesta no menos interesante que la anterior, “Remake” es su título.
Una historia ácida de un grupo de hippies aburguesados, que se vuelven a ver 20 años después, con unas vidas llenas de frustraciones y decepciones. La trama transcurre en la masía donde vivieron en comuna, durante un fin de semana, allí recordarán los tiempos pasados y saldrán trapos sucios del pasado. Para dar distintos puntos de vista reúne a padres e hijos, dos generaciones, que cada una lo vivió de una manera, igual que cada persona por separado. Sea como sea, ninguno sale muy bien parado.
El director tenía este trabajo en mente desde hacía tiempo, experiencia que vivió muy de cerca, ya que permaneció en una comuna con su madre durante un tiempo. Un guión inteligente, donde los personajes actúan con naturalidad, sin exceso de dramatismos y hablan como se hace en la calle. Los primeros planos son muy frecuentes en las conversaciones que se van sucediendo, en las distintas reflexiones que cada uno de los protagonistas va haciendo.
En el reparto actores veteranos como Juan Diego, Silvia Munt, Eusebio Poncela, Gustavo Salmerón o Álex Brendemühl, los argentinos Mercedes Morán y Mario Paolucci. Jóvenes como, Marta Etura, quién acaba de empezar, con una carrera prometedora por delante o el casi debutante Juan Navarro, que para ser su primera aparición en la gran pantalla se come la cámara.
Como en las buenas películas, el Festival de Málaga nos tenía guardado lo mejor para el final, y la última de la sección oficial no ha defraudado.
