El concepto de Habitación sin Salida había estado dando vueltas en la imaginación del escritor Mark L. Smith durante casi ocho años antes de que encontrase el camino a la gran pantalla. Mientras viajaba por carreteras secundarias de Nuevo México con su mujer, Smith se fijó en unos cuantos pequeños moteles de al lado de la carretera que parecían existir sin huéspedes. "Me pregunté cómo estarían abiertos, de dónde más conseguían el dinero", recuerda Smith. "De algún modo la idea siguió conmigo".
Smith sabía que la clave para hacer esta historia aterradora y absorbente era crear personajes con los que el público se pudiera identificar. Teniendo como referencia al maestro del suspense Alfred Hitchcock, Smith se dio cuenta que tomando el tiempo para presentar a David y Amy Fox y la naturaleza de su frágil relación al principio de la película merecería la pena más tarde, aumentando el suspense de la película.
"Los primeros veinte minutos no pasa nada terrible, pero consiguen conocer a los personajes y te preocupas por ellos", dice. "Sientes que, si no se tratase de ellos, podría tratarse de nosotros. Podríamos ser mi mujer y yo -o cualquiera".
Smith llevó el guión a Brian Paschal, director de desarrollo de Hal Lieberman Company, basada en Sony Pictures. "Me quedé enganchado desde que escuché la primera línea", recuerda Paschal, que fue productor ejecutivo de la película. "Es uno de esos guiones con los que no te enteras de que estás pasando las páginas y cuando te das cuenta has terminado. La película es oscura y retorcida y las películas snuff son espeluznantes, pero la historia trata realmente de esta pareja que busca la voluntad de vivir y el deseo de estar el uno con el otro".
La pareja se resigna a una tensa e incómoda noche juntos en la decadente habitación, pero tan pronto como doblan la raída colcha de la cama empiezan a oír golpes desesperados de la habitación de al lado. Cuando protestan por el ruido, Mason informa a los Fox de que son los únicos huéspedes del hotel, y sugiere que un vagabundo puede haber entrado y tomado temporalmente como residencia la puerta de al lado.